¿Sabe usted qué es el napalm? No lo culpo si no tiene idea, tal vez rel mundo sería mucho mucho mejor si nunca hubiéramos tenido que enterarnos de su existencia. El napalm es un combustible que sirvió, en resumidas cuentas, para arrasar poblaciones enteras durante las guerras, especialmente en la Segunda Guerra Mundial y en la Guerra de Vietnam. Es decir, una ciudad atacada por bombas de napalm, lo que veía el piloto del avión que las lanzaba era más o menos lo siguiente:

y la gente que moría por sus efectos quedaba, más o menos, así:

La ONU, en 1973 emitió un dictámen (que se puede ver aquí en pdf) en el que reconoce que el napalm es un arma genocida y pide se deje de utilizar en las guerras. En realidad mucho caso no le hicieron a la ONU, pues la Guerra de Vietnam acabó entre napalm y napalm.
Viendo estas imágenes, es obvio el porqué felizmente el napalm pasó de moda (aunque no así las guerras), pero ¿a qué viene el cuento del napalm? No sólo por que estamos a poquitos días de recordar que hace 70 años estalló la Segunda Guerra Mundial, o una muestra de hasta donde puede llegar la estupidez humana, sino porque hoy un peruano recibió un premio por hacer referencia al uso del napalm en los conflictos.
¿Quién se llevó el honor? ¿Qué puede decir sobre el napalm un peruano, cuándo felizmente no lo conocemos de cerca? No se emocione. Menos si usted también, como yo, es peruano. Sucede que el columnista del diario Correo, Andrés Bedoya Ugarteche ha recibido un premio de la ONG Survival por el artículo más racista del año. Imagínese como está el artículo que aún no acaba el año y ya le dieron el galardón... o mejor no se lo imagine, léalo y díganos lo que piensa de las siguientes expresiones:
¿Quiénes creen que adoctrinaron a ese seudonativo chuncho, el del ridículo sombrerito de plumas, para que organizara toda la matanza y que luego huyó por los techos como la rata que es (que me disculpen las ratas por la comparación)?
No sé qué espera Alan que no prepara a su FAP con todo el napalm necesario.
Ah, casi lo olvido. el artículo de Bedoya es sobre cómo debió reaccionar el Estado durante el Baguazo.
Actualización: Enterado de su galardón, el autor dice no rectificarse, ¿qué les parece? ¿Será que Bedoya no conoce ni de casualidad los efectos del napalm? Tal vez necesite que alguien le muestre un video como el siguiente. En él, casi parafraseando a Silvio Rodriguez, se hacen eternas las almas de los niños, destrozadas por las bombas y el napalm.

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